Otra forma de hacer justicia

Hablamos de mediación

Cuando hablamos de mediación podemos definirla con la primera idea que nos ofrece el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), es decir, la acción y efecto de “actuar entre dos o más partes para ponerlas de acuerdo en un pleito o negocio”. Pero existe una mediación específica en el ámbito jurídico que recoge el DRAE:

2. f. Der. Actividad desarrollada por una persona de confianza de quienes sostienen intereses contrapuestos, con el fin de evitar o finalizar un litigio.

La mediación es una negociación en la que las partes enfrentadas buscan un acuerdo bajo la dirección de un experto. Este profesional reúne dos requisitos: estar en posesión de un título oficial universitario o de formación profesional superior y contar con formación específica para ejercer la mediación. Los profesionales del ámbito jurídico que suelen practicarla son procuradores, abogados o graduados sociales.

La mediación es un procedimiento estructurado donde el encuentro y el diálogo garantizan comunicación y humanidad en el trato entre las partes. Es posible recurrir a ella para pactar en todo tipo de litigios, desde reclamaciones dinerarias hasta herencias, concursos de acreedores o demandas de divorcio. Por ello, se trata del sistema alternativo de resolución de conflictos más conocido, ya que facilita que no se rompan las relaciones sociales tras el proceso.

La mediación puede solicitarse tanto dentro de un juicio como fuera de él. En ambos casos, el éxito del proceso se certifica con un acuerdo de mediación homologable por el juez o bien con un título de ejecución tras elevar el pacto a escritura pública.

En la Comisión de Mediación del ICOPAL nos gusta concebirla como un sistema para que cada uno de los que intervienen en un conflicto sea capaz de encontrar, dentro de sí mismo y con la ayuda del mediador, la mejor de las soluciones.

Claves de la mediación

Nuestra profesión tiene en su ADN muchas de las cualidades necesarias para intervenir en una mediación: capacidad de escuchar sin juzgar ni imponer, empatía para comprender a todas las partes y conocimientos técnicos adecuados para evitar que los conflictos se cronifiquen y para encontrar entre todos la solución más satisfactoria y menos dolorosa. Nos enorgullece saber cómo procurar alternativas a controversias que, de otra forma, estarían abocadas a encontrar solución en un tercero que juzga e impone.

 

Desde hace varios años, la Administración de Justicia ofrece este arbitraje legal que sitúa a las personas en primer lugar, convirtiéndolas en instrumentos reales y válidos para resolver sus propios problemas. Por todo ello, el servicio de mediación del Colegio de Procuradores de Alicante, integrado en la Institución de Mediación del CGPE, pone a disposición de los alicantinos su equipo de mediadores, especializados en lograr acuerdos en el ámbito Civil, Familiar, Concursal, Social, Mercantil así como en otras ocho especialidades más.

 

Consúltenos y descubra por qué un buen acuerdo es siempre mejor que un buen juicio.

 

¿Qué es una mediación?, hay mil definiciones, sobre este método de resolución pacífica y dialogada de las controversias, y aunque todas aportan muchas ideas, en el fondo es algo tan sencillo como que es un sistema para que cada uno de los que intervienen en un conflicto sea capaz de encontrar, con la ayuda de un tercero, el mediador, dentro de sí mismo la mejor de las soluciones. Muchos colectivos se han formado en mediación porque todos somos conscientes de que la única forma de seguir adelante, tanto en las relaciones profesionales como personales es mediante la concordia.

¿Qué puede aportar
un procurador en una mediación?

Nuestra profesión tiene en su ADN algunas de las cualidades necesarias para intervenir en una mediación: la capacidad de escucha, sin juzgar y sin imponer, tiene también la cualidad de ser capaz de ponerse en los zapatos de las partes, de todas las partes, para lograr la solución más eficaz y menos dolorosa.

Trabajamos por y para

personas, con diferentes

intereses y a los que

procuramos acercar a

soluciones satisfactorias.

No puede haber una satisfacción mayor para un “procurador” (si es que hasta el propio nombre lo dice) que conseguir, que con su ayuda las personas puedan encontrar por sí mismas, una salida satisfactoria a aquellos conflictos que antiguamente estarían abocados a delegar la solución en un tercero que juzga e impone.

Siempre hemos estado en la vanguardia de los avances del mundo jurídico colaborando con todos los agentes sociales, facilitando el devenir de los procedimientos. Y ahora estamos también en lo más enriquecedor que el panorama jurídico nos está presentando, la mediación, que sitúa a las personas en primer lugar como instrumentos reales y válidos para resolver sus propios problemas, acompañados en ese diálogo, por un mediador. Por todo ello el Colegio de Procuradores de Alicante, integrado en el Instituto de Mediación, del C.G.P.E ofrece a los alicantinos su servicio de mediación, con profesionales formados y en continúo aprendizaje dispuestos a conseguir que la mediación sea conocida y considerada como un buen método para resolver conflictos en todos los ámbitos.